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Por Fernando Mejorado.
@fermejorado

Octubre de 2103

Los gobiernos enfrentan todos lo días crisis de diversa índole, intensidad y con probabilidades de escalamiento en diferentes niveles. Crisis de seguridad pública, de información social, financiera, económica, acidentes, de justicia y de fenómenos metereológicos son algunas de mayor incidencia y por los cuales se genera la pérdida de confianza y de credibilidad tan dificil de lograr.


Pero los desastres naturales no necesariamente deben tornarse en crisis, sino en oportunidades.
Son ocasiones cuando se mueve prácticamente todo el aparato gubernamental para estar justo en el lugar de los hechos y tender una “mano amiga” que contrarreste un poco las dimensiones de tales desastres naturales. Es para los gobiernos la gran oportunidad de operar una agende de aproximación y cercanía con las personas y sus familias. Para los gobiernos es el momento de actuar. Además no hay otra agenda para los medios mas importante que el desastre.


Para las personas en esos momentos es el alivio a una sensación de devastación, pues es probable que lo estén perdiendo todo. No hacer presencia y compromisos con las familias en desgracia generaría, como ha sucedido, que se presente en los sectores sociales un sentimiento de desinterés y abando de sus gobierno. Es decir, se presenta el riesgo de perder el liderazgo social de los gobiernos y de sus partidos.


A finales de la década de los 90´s en Alemania, el excanciller Helmut Kohl atendió una de las inundaciones más críticas de aquel país, siendo el alcalde y trasladando su residencia al lugar del desastre. Tras pasar por una de las etapas políticas que dieron como resultado la unificación de las 2 alemanias, se presentan lluvias torrenciales que devastan la región del Oder y aun y cuando el canciller Kohl no tenía el agrado de las mayorías se hizo presente en la zona para supervisar los trabajos de ayuda a la población. Como buen político experimentado, una de sus primeras frases al estar en ese lugar fueron: “No he venido aquí para fotografiarme, sino para ayudarlos”.


Palabras que fueron acompañadas de acciones, es decir, hubo una congruencia entre o que dijo y lo que hizo, a tal grado que pernoctó en dicha zona, mostrándose solidario con los habitantes del país europeo.

Por otro lado, en nuestro país recordemos al expresidente Vicente Fox que en muchas ocasiones atendió de manera personal las demandas de los ciudadanos afectados por distintos desastres naturales. En octubre del 2005, el huracán “Stan” dejó lluvias torrenciales en el estado de Chiapas. Ahí Fox atendió y escuchó de manera oportuna y personal a los habitantes del municipio de Motozintla, uno de los más afectados por dicho fenómeno. Rompió cercos de seguridad y rutas establecidas por el Estado Mayor Presidencial y se acercó a los ciudadanos los escuchó, dio órdenes a sus funcionarios de que se atendiera a la brevedad el problema, compartió tortillas y frijoles con ellos, comió junto a ellos, les dio algo de esperanza. Lo prometido se cumplió.

 

 


 

Ahora el presidente Peña Nieto tomó la decisión de atender a las zonas afectadas por la tormenta “Manuel”, concretamente visito el puerto de Acapulco.


Desde la noche del 15 de septiembre, Peña Nieto convoco a su gabinete de seguridad para analizar los daños y delinear lo que sería su primera acción como mandatario nacional para atender a la población siniestrada. Al día siguiente, el presidente sobrevoló el puerto de Acapulco e hizo recorridos por las zonas afectadas e hizo contacto con los habitantes al escuchar sus demandas y dirigirles un mensaje sobre el cofre de un autobús, daba declaraciones con el rostro mojado por las persistentes lluvias. Revisan las imágenes. Además, dio órdenes a los secretarios Rosario Robles y Gerardo Ruiz Esparza para que trabajaran permanentemente en la zona.


Pero ha habido casos patéticos.


Se observan en los que gobernantes o candidatos tratan de manera exagerada comunicar esa cercanía en donde el resultado es totalmente adverso. Imágenes con los afectados buscando la mejor pose, con tremendas sonrisas que parecen más eventos sociales y que ahí no pasa nada.


En estos casos de dificultad, hay que manejar una comunicación muy mesurada, siempre anteponiendo la información verídica y en tiempo real. Para muchos de los afectados poco les importa aparecer en una fotografía con su casa desecha, pero para otros que no fueron afectados es importante ver a nuestras autoridades haciendo su trabajo y comunicando a la brevedad.


Nos gustaría saber qué es lo que se está haciendo, cual es el balance, que van a hacer después, quienes están laborando en la reconstrucción, cuales son las necesidades, hay centros de acopio, quien los maneja, cuál va a ser la logística de distribución, ver a los damnificados recibir esa ayuda ciudadana a través de los medios del gobierno, es decir; toda una estrategia de comunicación que no basta con una fotografía, un resumen y una nota en el noticiero. La imagen de cercanía se construye con mucho más que eso. Hablamos de un discursos sencillo, pero con fuerza, con señales de aliento, pero mesurado en sus alcanses. Y hablamos de políticas púbicas también.
Existe una al correlación entre los atributos de cercanía de los políticos , el posicionamiento de sus partidos y la intención del voto.


En menos de 140 caracteres: Por ahora en la ageda de medios están las perdidas notas de siguientes pasos de la CNTE y las reformas. Todo sobre el apoyo del Presidente a las familias en desgracia.